Protagonista de la llamada revolución de los pingüinos, la rebelión estudiantil chilena que en 2006 reclamaba "educación gratuita y de calidad" y marcó las primeras grietas en el modelo chileno, Gabriel Boric, de 35 años, es el candidato de una izquierda en ascenso que hace apenas un año ni siquiera figuraba en las encuestas.


































