A finales del año 2019, se registró el primer brote del nuevo coronavirus Covid-19 en la ciudad de Wuhan, en China. Las sospechas siempre indicaron que podría haberse producido en el mercado de Huanan, un lugar que tuvo que ser clausurado por sus deplorables condiciones de higiene. Allí se vendía carne de animales domésticos tales como perros o gatos y de otros salvajes como murciélagos y ratas. Con las investigaciones que se estuvieron realizando, los chinos finalmente creen haber encontrado a la paciente cero, es decir la primera persona que contrajo coronavirus.



































