Un ataque informático de gran magnitud provocó este sábado importantes retrasos y caos en algunos de los aeropuertos más concurridos de Europa, afectando los sistemas de facturación y embarque. Entre los más afectados se encuentran los aeropuertos de Bruselas, Berlín y Londres, donde pasajeros enfrentaron largas filas y complicaciones para completar sus viajes.


































