La tercera frontera más extensa del planeta es compartida por dos países sudamericanos: Argentina y Chile. Debido a esto se han observado durante mucho tiempo como invasores, o al menos, ambos desconfiaron de los deseos expansionistas de su vecino. Uno de los conflictos limítrofes que mayor repercusión y tensión generó entre los países trasandinos fue el mantenido por el canal de Beagle. Debido a la falta de entendimiento, las partes recurrieron al arbitraje de la Corona británica. En 1977 el Foreign Office británico dio a conocer a los representantes de Chile y Argentina, el laudo arbitral. Éste adjudicaba las islas Lennox, Picton y Nueva a Chile. El gobierno de este país expresó que fiel a su respeto a los tratados internacionales, cumpliría fielmente el fallo.


































