El cruce diplomático casi permanente entre Estados Unidos y Corea del Norte tuvo en la víspera otro capítulo. Se trata de una declaración de Pyongyang, que consideró "una injerencia" y "una provocación" la condena que expresó el pasado jueves el presidente estadounidense, Joe Biden, al referirse al reciente lanzamiento de dos misiles que hizo el país asiático.


































