Las divergencias geopolíticas entre Rusia y los países occidentales quedaron patentes esta semana durante las tres reuniones celebradas entre las partes en Europa, mientras la tensión sigue en aumento luego de que Ucrania fuese víctima de un ciberataque masivo y Moscú no descartara la posibilidad de un despliegue militar en Cuba y Venezuela si la OTAN desoye su rechazo a la adhesión de naciones exsoviéticas a la alianza.



































