El mandatario habló mirando a cámara durante más de 4 minutos, se mostró tranquilo y espontáneo, no parecía estar leyendo un discurso previamente escrito. Explicó que enfermó porque no quiso reducir su agenda pública ni dejar de estar presente en los asuntos importantes del Gobierno. “No tuve opción porque no quise apartarme, me dieron la alternativa de quedarme en la Casa Blanca, encerrado, sin salir, sin siquiera ir al Salón Oval. Me decían que me quedara arriba, que no viera gente, que no hablara con nadie hasta que esto pasara… Pero no puedo hacer eso, tenía que estar afuera… Esto es EEUU, el país más grande del mundo, el más poderoso del mundo, no podía estar encerrado en una habitación arriba en la Casa Blanca a salvo…”, afirmó y agregó: “Así que me dije, que pase lo que tenga que pasar. Tengo que enfrentar los problemas, como líder tengo que confrontarlos. No hay ningún gran líder que no hubiese hecho esto”.