Cuatro militares chinos fueron acusados por el gobierno de Estados Unidos de ingresar en la base de datos de la agencia de calificación crediticia Equifax y robar información de decenas de millones de estadounidenses. En una intervención ante la prensa, el fiscal general estadounidense, William Barr, acusó inequívocamente a China de estar detrás del “pirateo masivo” ocurrido en 2017, considerado uno de los mayores de la historia. La intrusión informática afectó a más de 145 millones de personas, a los que hackers robaron nombres, números de documento y tarjeta de crédito, así como direcciones, fechas de cumpleaños y otra información personal almacenada en la base de datos.

































