Francia avanza con una ley para prohibir las redes sociales a menores de 15 años
La iniciativa, inédita en Europa, apunta a proteger la salud mental de los más chicos y responsabiliza a las plataformas digitales de verificar la edad de sus usuarios. La normativa contempla multas millonarias en caso de incumplimiento y refuerza el debate global sobre el uso de la tecnología en la infancia.
Francia avanza con una ley para prohibir las redes sociales a menores de 15 años
Francia dio un paso clave en el debate global sobre el uso de redes sociales por parte de menores: el Senado aprobó un proyecto de ley que prohibirá a los menores de 15 años crear cuentas en plataformas como Instagram, TikTok o Snapchat sin autorización de sus padres.
Lo recomendable es que los niños no usen pantallas antes de los dos años.
Ley inédita en Europa
El proyecto, que ya había sido aprobado por la Asamblea Nacional, fue votado este martes en el Senado francés. De convertirse en ley, Francia se transformaría en el primer país europeo en exigir una edad mínima con validación parental explícita para acceder a redes sociales.
Actualmente, muchas plataformas establecen los 13 años como límite para crear cuentas, pero sin mecanismos de verificación rigurosos. Esta nueva legislación obligaría a las empresas a bloquear el acceso de menores de 15 sin consentimiento parental, bajo pena de multas millonarias.
El texto fue impulsado por la diputada centrista Caroline Janvier, quien alertó sobre los efectos de la exposición temprana a las redes: ansiedad, baja autoestima, trastornos del sueño y acoso virtual.
“El 50% de los chicos de entre 10 y 14 años ya están presentes en al menos una red social”, afirmó Janvier. El objetivo es ofrecer herramientas concretas para que los padres puedan decidir si sus hijos están preparados para interactuar en esos entornos digitales.
El uso de pantallas antes de dormir tiene efectos concretos sobre la calidad del sueño.
Cómo funcionaría la verificación
Las plataformas deberán implementar un sistema de verificación de edad y autorización parental. En caso de incumplimiento, podrían enfrentar sanciones de hasta el 1% de su facturación mundial.
Además, el proyecto contempla que los padres puedan solicitar el cierre de cuentas abiertas sin su consentimiento, lo que daría mayor control sobre la actividad digital de los menores.
La ley aún debe pasar por una segunda lectura para su aprobación definitiva, pero ya generó interés en otros países de Europa e incluso en organismos internacionales.
La iniciativa se suma a una serie de regulaciones recientes impulsadas por la Unión Europea sobre protección de datos y bienestar digital.
La iniciativa fue bien recibida por organizaciones de pediatría, psicólogos y especialistas en salud digital, quienes advierten sobre el impacto que el contenido algorítmico puede tener en cerebros en desarrollo.
No obstante, desde algunas plataformas tecnológicas manifestaron su preocupación por la viabilidad técnica de aplicar filtros de edad efectivos, y alertaron sobre el riesgo de que los adolescentes migren a espacios menos seguros o sin regulación.
Mientras el mundo discute los límites del uso de la tecnología en la infancia, Francia toma la delantera con una legislación que podría sentar precedentes globales en la protección de los menores en el entorno digital.