El lunes 12 de julio de 1926, mucho antes de la televisión e internet, el mundo llegaba a Santa Fe a través de los cables telegráficos publicados por El Litoral. Aquella edición mostraba una época en la que la aviación era una aventura, Europa intentaba reorganizarse tras la Primera Guerra Mundial y Medio Oriente seguía inmerso en conflictos que marcarían el siglo XX.



































