Inundaciones en Mozambique: más de medio millón de damnificados y emergencia humanitaria
Las lluvias torrenciales azotan el sur del país africano desde diciembre y ya provocaron desplazamientos masivos, destrucción de infraestructura y riesgo sanitario extremo. La mitad de los afectados son niños.
Inundaciones en Mozambique: más de medio millón de damnificados y emergencia humanitaria
Mozambique atraviesa una de las peores crisis humanitarias de los últimos años tras las intensas lluvias que azotan el país desde fines de diciembre. Las inundaciones ya dejaron más de 500.000 personas damnificadas, entre ellas una gran proporción de niños y niñas, según informaron agencias de la ONU y autoridades locales.
Las regiones más afectadas son las provincias del sur y centro del país, especialmente Gaza, Maputo y Sofala, donde barrios enteros quedaron bajo el agua, las rutas colapsaron y los servicios básicos —como hospitales, escuelas y sistemas de agua potable— están al borde del colapso.
Más de medio millón de damnificados y emergencia humanitaria. Crédito: Reuters.
Un desastre climático sin tregua
El fenómeno comenzó con lluvias intensas y continuas que saturaron el terreno y provocaron el desborde de los principales ríos del país. Las autoridades, en un intento por evitar tragedias mayores, debieron abrir compuertas de represas, lo que aumentó el caudal de agua y la magnitud de las inundaciones.
Según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), más de 513.000 personas resultaron afectadas, y más de la mitad son niños, quienes se encuentran ahora en una situación de extrema vulnerabilidad.
En ciudades como Xai-Xai, las calles se transformaron en canales por los que solo se puede transitar en botes, y miles de familias fueron evacuadas a refugios improvisados.
Las autoridades locales reportaron que al menos 50.000 personas fueron evacuadas a centros temporales. Muchas de ellas perdieron sus hogares, pertenencias y acceso a servicios esenciales.
Las infraestructuras viales quedaron inservibles en vastas zonas del país, dificultando la llegada de ayuda humanitaria. Caminos cortados, puentes destruidos y zonas completamente aisladas agravan la logística de distribución de alimentos, medicamentos y agua potable.
Niñez en riesgo y alerta sanitaria. Crédito: Reuters.
Niñez en riesgo y alerta sanitaria
Organismos como UNICEF lanzaron una alerta internacional ante el riesgo de brotes de enfermedades transmitidas por el agua, desnutrición infantil y falta de acceso a atención médica básica.
“Las enfermedades como el cólera y la diarrea, combinadas con la desnutrición, son una amenaza letal para los niños”, alertaron voceros desde Ginebra.
Además de la falta de agua segura y alimentos, los refugios temporales no cuentan con condiciones sanitarias adecuadas, lo que podría agravar la situación en las próximas semanas.
El gobierno de Mozambique declaró el estado de emergencia y activó protocolos de crisis, pero la asistencia internacional aún no alcanza para cubrir la magnitud de la catástrofe. Organismos como el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y Cruz Roja ya operan en la zona, aunque advierten que la financiación disponible es limitada.
A esto se suma una amenaza latente: la temporada de ciclones en el océano Índico recién comienza, y meteorólogos ya advierten la posibilidad de nuevos eventos extremos que podrían empeorar el panorama.
Mozambique, uno de los países más pobres del mundo, sufre cada vez más los impactos del cambio climático global. Las lluvias más intensas, los ciclones más frecuentes y la fragilidad de su infraestructura lo convierten en un territorio altamente vulnerable.
La actual emergencia es un nuevo llamado de atención sobre la necesidad urgente de inversión internacional en prevención, adaptación climática y respuesta rápida ante desastres naturales, especialmente en naciones con escasa capacidad de reacción.