El pasado noviembre, Israel acordó una tregua para frenar los combates contra el grupo chií Hezbolá en Líbano. El alto el fuego de 60 días entró en vigor el 27 de noviembre y tuvo lugar luego de más de un año de combates que dejaron más de 3.800 muertos y 1,2 millones de desplazados en Líbano.



































