"Nuestra bandera en la Casa Blanca está todavía ondeando a media asta por las ocho víctimas del tiroteo masivo en Georgia, así como por otras diez vidas arrebatadas en otro tiroteo en masa en Colorado. Otros 250 estadounidenses murieron a balazos durante la semana entre esas dos tragedias", alertó Biden ante de los miembros del Congreso a finales de abril. En su discurso el mandatario se fijó en el derecho y el control de venta y almacenamiento de las armas, uno de los temas clave de la política nacional estadounidense desde hace décadas.

































