En un comunicado, el grupo de aerolíneas Lufthansa ha anunciado la cancelación de 20.000 vuelos de corta distancia hasta el mes de octubre.
Debido a la escasez y el fuerte encarecimiento del combustible tras el estallido de la guerra en Irán, el grupo Lufthansa prescindirá de vuelos en rutas de corta distancia.

En un comunicado, el grupo de aerolíneas Lufthansa ha anunciado la cancelación de 20.000 vuelos de corta distancia hasta el mes de octubre.
La mayoría de los vuelos son de la aerolínea regional Cityline, que ha dejado de volar. Según Lufthansa, los vuelos cancelados son rutas no rentables desde los aeropuertos de Fráncfort y Múnich.
Por otro lado, el grupo de aerolíneas al que pertenecen Lufthansa, la austríaca Austrian Airlines, la suiza Swiss, Brussels Airlines, Eurowings y la italiana ITA Airways, va a expandir rutas en Zúrich, Viena y Bruselas.
La escalada del conflicto en Oriente Medio impacta de lleno en el mercado energético global, especialmente en el precio del petróleo, insumo clave para la producción de combustible de aviación.
La región concentra una parte significativa de la oferta mundial, por lo que cualquier interrupción —real o potencial— genera incertidumbre y presiona al alza las cotizaciones.
En este contexto, las aerolíneas enfrentan un doble efecto: por un lado, el encarecimiento del kerosene eleva sus costos operativos; por otro, posibles restricciones logísticas en la cadena de suministro complican la provisión regular.
Esto puede derivar en ajustes de tarifas, reducción de frecuencias o reconfiguración de rutas para sostener la rentabilidad en un escenario volátil.




