María Corina Machado entrega su medalla del Nobel de la Paz a Donald Trump en la Casa Blanca
En un gesto inusual, la dirigente venezolana María Corina Machado presentó al presidente estadounidense Donald Trump la medalla de su Premio Nobel de la Paz durante una reunión privada en la Casa Blanca, un hecho que generó reacciones institucionales y plantea interrogantes sobre su impacto político.
María Corina Machado entrega su medalla del Nobel de la Paz a Donald Trump en la Casa Blanca
El jueves 15 de enero de 2026, en una reunión privada con el presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, la líder opositora venezolana María Corina Machado entregó simbólicamente la medalla de su Premio Nobel de la Paz, galardón que ella había recibido en 2025 por su lucha contra el régimen de Nicolás Maduro y en favor de una transición democrática en Venezuela.
El gesto fue presentado por Machado como un reconocimiento al “compromiso con la libertad” y “la defensa de la paz” atribuido a Trump durante el proceso político en su país, en particular tras la reciente captura del exmandatario venezolano por fuerzas estadounidenses.
María Corina Machado visitó a Donald Trump en la Casa Blanca
Un gesto simbólico
Durante el encuentro en la Casa Blanca, Machado colocó la medalla del Nobel de la Paz en un marco con una dedicatoria dirigida al mandatario estadounidense.
Dice la placa: “En gratitud por su extraordinario liderazgo para promover la paz mediante la fuerza, el impulso de la diplomacia y la defensa de la libertad y la prosperidad”, presentada como “símbolo personal de gratitud en nombre del pueblo venezolano”.
El propio Trump destacó en sus redes sociales que fue un “gran honor” recibir la medalla y agradeció el gesto de “respeto mutuo”. Desde el Gobierno estadounidense no se difundieron mayores detalles sobre los contenidos de la conversación entre ambos, que se desarrolló en un contexto político delicado para Venezuela y sus relaciones exteriores.
Primer encuentro formal entre Trump y Machado Créditos: Daniel Torok/Reuters
Se trata del primer encuentro formal entre Trump y Machado, que ocurrió doce días después de la captura de Nicolás Maduro en Caracas en el marco de una intervención estadounidense.
Para la dirigente venezolana, el respaldo de Estados Unidos continúa siendo un factor clave para avanzar en un proceso de transición hacia la democracia y en la liberación de presos políticos, según declaraciones recogidas por agencias internacionales.
Reacciones institucionales
El Comité del Premio Nobel de la Paz, con sede en Noruega, se apresuró a aclarar que, aunque la medalla física puede cambiar de manos, el galardón en sí, es decir, el título de Premio Nobel de la Paz, no puede transferirse, compartirse ni revocarse una vez otorgado. Esta aclaración se fundamenta en las normas del comité sobre la irrevocabilidad del premio tras su anuncio oficial.
Históricamente, las medallas han pasado de manos en casos particulares —por ejemplo, para fines benéficos o como objetos de colección—, pero ello no altera la condición de laureado original del galardonado. Así lo señaló el comité, subrayando que la decisión que le otorga el Nobel a Machado es definitiva y permanece asociada a su persona.
La aclaración institucional buscó poner límites a interpretaciones erróneas que circularon tras la entrega simbólica, especialmente en medios y redes, donde algunos sectores políticos especularon con una eventual asunción indirecta de Trump al estatus de Nobel por medio del gesto. Sin embargo, en la práctica, el Nobel permanece oficialmente ligado a Machado.
El gesto de Machado se produce en un momento de redefinición política para Venezuela. Tras la captura de Maduro, se ha instalado una figura de presidencia interina encabezada por Delcy Rodríguez, reconocida por algunos sectores de la comunidad internacional, incluido el propio gobierno de Estados Unidos, en contraposición a las aspiraciones de liderazgo opositor que impulsaba Machado.
La líder venezolana ha defendido que la entrega de la medalla simboliza la hermandad histórica entre los pueblos de Estados Unidos y Venezuela en la lucha contra la “tiranía”, rememorando un episodio del general La Fayette y Simón Bolívar hace dos siglos, como marco narrativo para explicar su gesto.
Analistas políticos señalan que esta acción busca reforzar la figura de Machado en un escenario interno venezolano complejo, donde su papel político ha estado en tensión frente a nuevos actores y decisiones estratégicas de Estados Unidos sobre el futuro del país sudamericano.
La aceptación del regalo por parte de Trump, aunque protocolar, también puede leerse como un intento de consolidar afinidades políticas y relacionales en un terreno donde Washington busca equilibrar intereses geopolíticos con la estabilidad regional.