Un argentino encontró en Lionel Messi una suerte de salvoconducto inesperado durante su recorrida por África. Mientras atravesaba Costa de Marfil en moto, se cruzó con un militar armado y, para evitar inconvenientes, decidió frenar, explicar que era turista y apelar a un recurso bien argentino: una estampita del capitán de la Selección.





































