El cantante estadounidense R. Kelly, intérprete del superéxito I belive I can fly, ha sido declarado culpable este lunes de crimen organizado y tráfico sexual tras un juicio de seis semanas que ha tenido lugar en Nueva York, en el que decenas de personas testificaron contra él. Según han informado medios locales, el jurado anunció su dictamen después de nueve horas de deliberaciones, y supone que el que fuera una estrella del R&B en la década de los 90, que apenas reaccionó a la decisión, se enfrenta a una condena que puede sumar varias décadas en la cárcel.































