Este es un "desafío para el que, en este momento, no estamos preparados", alertó el PNUMA este miércoles en un informe. Ese organismo, con sede en Nairobi, prevé que la crisis climática y el cambio en el uso de la tierra harán que los incendios forestales sean más frecuentes e intensos, con un incremento global de incendios extremos de hasta el 14 % para 2030, el 30 % para fines de 2050 y el 50 % para fines del siglo.



































