Pese al coronavirus y la creciente militarización de las fronteras, cada vez más familias y niños centroamericanos optan por emprender la peligrosa ruta migratoria hacia Estados Unidos ante el recrudecimiento de la pobreza y la violencia en la región, exacerbadas por la pandemia y el cambio climático, y la esperanza de una mayor apertura con el Gobierno del demócrata Joe Biden.

































