El papa Francisco, que este domingo comenzó en Budapest un viaje de cuatro días por Europa Central, advirtió de los brotes de odio y antisemitismo que surgen en Europa y otros lugares en el encuentro que mantuvo con líderes cristianos y judíos en su primer acto de la visita a la capital húngara, donde sólo permanecerá siete horas para oficiar la misa de clausura del Congreso Ecuménico.


































