El papa León XIV recibió en la Basílica de San Pedro a miles de peregrinos ucranianos pertenecientes a la Iglesia greco-católica. Los fieles llegaron desde Ucrania y diversas partes del mundo para participar en una peregrinación jubilar. Durante el encuentro, el Pontífice manifestó su profundo dolor por la guerra que afecta a su nación, calificándola como "una guerra sin sentido".





































