Por un lado, dice, las expectativas depositadas en Vaca Muerta, “que debía llevar a la Argentina saudí, nunca se cumplieron. A eso se sumó luego el efecto de la pandemia del covid, que redujo el consumo de combustibles, y las luchas políticas en YPF, donde Fernández de Kirchner logró desplazar al presidente (Guillermo Nielsen) para poner a alguien de su confianza (Pablo González, ex vicegobernador de Santa Cruz, además de ex Senador y Diputado Nacional por esa provincia) con lo cual, dice el artículo “ahora tanto el consejero delegado como el presidente responden a la ex jefa de Estado”.