Se trata de un peligroso virus mortal en animales que produce la enfermedad de la caquexia crónica (CWD, por sus siglas en inglés), causada por priones (agentes patógenos anormales y transmisibles), que se ha estado propagando sigilosamente por América del Norte y ya se reportó en más de 31 estados de EEUU en los últimos años, dos provincias de Canadá, e incluso se han notificado casos en Corea del Sur, según el Servicio Geológico estadounidense.

































