En un intento por explicar el indescriptible horror, los antiguos presos han empezado a llamar "matadero" a la prisión militar de Sednaya, en Siria. Como ningún otro edificio del país, ha llegado a simbolizar el horror absoluto de los tiempos del ahora derrocado Gobierno de Bashar al-Assad. Al parecer, los oficiales de al-Assad torturaron y mataron a personas en esta y otras prisiones a "escala industrial". Tras la ofensiva relámpago de los insurgentes, dirigidos por el grupo islamista Hayat Tahrir al Sham (HTS), miles de personas están siendo liberadas de Sednaya.

































