La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) pidieron 1.790 millones de dólares para enfrentar la creciente ola de migrantes venezolanos en Latinoamérica, el mayor éxodo de la historia regional, en momentos en que la pandemia del coronavirus genera desempleo y crisis económica en la región.



































