Carlos Falcó se ocupó en vida de que su querida hija pudiese optar al título sin problemas, buscando el visto bueno del rey y de las autoridades para poder consignar a Tamara en el testamento. Pero tampoco habría tenido mayor problema: como refleja el BOE, Tamara será marquesa por "sucesión por distribución", la facultad que permite a los poseedores de títulos distribuirlos entre sus hijos. De los títulos que ostentaba Carlos Falcó, sólo uno, el de marqués de Castel-Moncayo, tenía que ser –como de hecho ha sido hace apenas dos semanas– para el primogénito, Manuel Falcó. Que ha tenido que presentar menos documentos, pero ha tenido que pagar más por su título.

































