La frontera entre Estados Unidos y México volvió a ser escenario de una tragedia humanitaria este domingo. Un empleado de la compañía ferroviaria Union Pacific descubrió los cuerpos sin vida de seis personas —cinco hombres y una mujer— ocultos en un contenedor de carga en la ciudad de Laredo, Texas. Horas más tarde, el hallazgo de una séptima víctima en las cercanías de San Antonio encendió las alarmas sobre una posible operación de tráfico de personas que terminó de la peor manera.



































