Los jefes de Estado de las dos mayores economías del mundo volverán a verse cara a cara, durante una visita oficial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a su homólogo chino, Xi Jinping, entre el 13 y 15 de mayo.
La venta de armas y los acuerdos tecnológicos con la isla desafían la cumbre entre Estados Unidos y China, reavivando viejas tensiones políticas que trascienden a ambos mandatarios. Las reuniones tendrán lugar desde el 13 al 15 de mayo.

Los jefes de Estado de las dos mayores economías del mundo volverán a verse cara a cara, durante una visita oficial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a su homólogo chino, Xi Jinping, entre el 13 y 15 de mayo.
Se trata de una cita de alto riesgo en el que el comercio será un tema central, en medio de una pausada guerra arancelaria. En ese sentido, la venta de armas de Washington a Taiwán y los acuerdos en materia tecnológica no solo marcarán la cita, sino que pueden desafiar el encuentro.
El último encuentro cara a cara entre Trump y Xi se celebró el pasado 30 de octubre de 2025 en Corea del Sur, en el marco del foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, siendo el primer encuentro entre ambos en seis años y previo al conflicto bélico abierto en Medio Oriente.
En la previa de el encuentro, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que hablará con su homólogo chino, Xi Jinping, sobre la venta de armas a Taiwán, un tema al que se opone Pekín.
China considera que esa isla de régimen democrático forma parte de su territorio y ha amenazado incluso con utilizar la fuerza para ponerla bajo su control.
Aunque reconoce únicamente a Pekín, Washington se ha convertido en un cercano aliado y proveedor de armamento para Taiwán.
"Voy a tener esa conversación con el presidente Xi. Al presidente Xi le gustaría que no lo hagamos", dijo en referencia al intercambio armamentístico.
"Este es uno de los muchos temas de los que vamos a hablar", insistió Trump a periodistas antes de viajar esta semana a China.
En virtud de las llamadas "Seis Garantías" de 1982, un pilar clave de la política estadounidense sobre Taiwán, Estados Unidos declaró que no "consultaría" con Pekín sobre las ventas de armas a la isla.
Trump pareció restar importancia a la idea de que China intentara apoderarse de Taiwán aprovechando la reducción de municiones estadounidenses después de que Estados Unidos se uniera a Israel en el ataque contra Irán.
Tras aludir a la invasión rusa de Ucrania, Trump dijo sobre Taiwán: "No creo que vaya a ocurrir" algo similar. "Creo que estaremos bien. Tengo una muy buena relación con el presidente Xi. Él sabe que no quiero que eso ocurra", añadió.
Por su parte, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Guo Jiakun, dio su versión de los hechos en una rueda de prensa como antesala de la bilateral.
"La oposición de China a la venta de armas por parte de Estados Unidos a la región china de Taiwán es coherente y clara".
Pekín considera que esta isla de régimen democrático forma parte de su territorio, y ha amenazado incluso con utilizar la fuerza para controlarla.
En virtud de las llamadas "Seis Garantías" de 1982, un pilar clave de la política estadounidense sobre Taiwán, Estados Unidos declaró que no "consultaría" con Pekín sobre las ventas de armas a la isla, a la que ya suministra armamento. Este es uno de los puntos de fricción entre Washington y Pekín.
"Al presidente Xi le gustaría que no lo hagamos", dijo Donald Trump en referencia al abastecimiento de armas. "Este es uno de los muchos temas de los que vamos a hablar", declaró a periodistas.




