Las autoridades de Ucrania informaron este sábado una ofensiva de alto impacto contra posiciones rusas en Crimea, donde aseguran haber destruido tres buques de guerra, en una nueva escalada del conflicto con Rusia.
El SBU reportó un golpe contra la flota rusa en la península anexionada, mientras Kiev también alcanzó instalaciones energéticas a más de 1.000 kilómetros. Rusia, por su parte, lanzó una nueva oleada de drones sobre territorio ucraniano.

Las autoridades de Ucrania informaron este sábado una ofensiva de alto impacto contra posiciones rusas en Crimea, donde aseguran haber destruido tres buques de guerra, en una nueva escalada del conflicto con Rusia.
Según el Servicio de Seguridad ucraniano (SBU), la operación —realizada con drones por fuerzas especiales— alcanzó a dos navíos de desembarco, identificados como “Yamal” y “Azov”, además de una tercera embarcación no especificada. El organismo también afirmó haber inutilizado un sistema de radar y afectado la logística militar rusa en la zona.
Crimea fue anexionada por Rusia en 2014, tras el controvertido proceso que derivó en el conflicto aún vigente entre ambos países y que se intensificó con la invasión a gran escala iniciada en 2022.
En paralelo, Kiev amplió su radio de acción con ataques a infraestructuras energéticas dentro de territorio ruso. De acuerdo con fuentes oficiales ucranianas, drones impactaron en instalaciones petroleras, incluidas refinerías en la región de Samara y depósitos de combustible en distintos puntos estratégicos.
Uno de los blancos mencionados fue una refinería en la ciudad de Syzran, ubicada a más de 1.000 kilómetros de la frontera ucraniana, lo que evidencia la creciente capacidad de Ucrania para proyectar ataques en profundidad sobre territorio ruso.
Mientras tanto, la Fuerza Aérea de Ucrania reportó una nueva ola de ataques rusos durante la noche del viernes. Según el parte oficial, fueron lanzados cerca de 190 drones, de los cuales la mayoría habría sido interceptada por los sistemas de defensa.
Sin embargo, al menos 28 drones lograron impactar en 17 puntos del país, provocando daños en infraestructuras y distintas zonas urbanas. Además, se registraron caídas de restos de drones derribados en otros nueve sitios.
Los últimos movimientos reflejan una intensificación de la guerra en múltiples frentes: desde operaciones navales en el Mar Negro hasta ataques de largo alcance sobre infraestructura energética clave.
En este escenario, la utilización masiva de drones —tanto ofensivos como defensivos— se consolida como uno de los factores determinantes del conflicto, ampliando el alcance y la complejidad de una guerra que continúa sin señales claras de desescalada.




