El domingo comenzó con sirenas, explosiones y columnas de humo en Ucrania. Fue una de las noches más violentas desde que empezó la invasión rusa: al menos cuatro personas murieron, decenas resultaron heridas y los daños materiales fueron cuantiosos. En Kyiv, una niña de 12 años murió al colapsar su vivienda por los escombros.



































