Estados Unidos deslizó la posibilidad de recurrir a la fuerza si fracasa la diplomacia sobre el programa nuclear iraní, algo que ya había insinuado su incondicional aliado Israel y que este miércoles lo volvió a exponer con mayor énfasis. Mientras las negociaciones siguen estancadas, el secretario estadounidense Antony Blinken mantuvo conversaciones con los principales diplomáticos de Israel y Emiratos Árabes Unidos, dos fuertes aliados de Washington que establecieron relaciones el año pasado con la compartida preocupación sobre la postura iraní sobre la desnuclearización.
































