En el primer día de Biden en el cargo, el Departamento de Seguridad Nacional suspendió la política para los recién llegados. Desde entonces, algunos solicitantes de asilo detenidos en la frontera han podido entrar en Estados Unidos con avisos para comparecer ante el tribunal. Biden está cumpliendo rápidamente su promesa de campaña de poner fin a la política migratoria de su antecesor. "Como ha dejado claro el presidente Biden, el gobierno de Estados Unidos está comprometido en reconstruir un sistema de inmigración seguro, ordenado y humano'', dijo el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas.