Alerta roja por calor extremo en Buenos Aires y otras siete provincias: riesgo alto para la salud
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene vigente una alerta por temperaturas extremas en varias regiones del país. En ocho provincias, las marcas térmicas superan los niveles habituales y representan un peligro para toda la población.
Alerta roja por calor extremo en Buenos Aires y otras siete provincias: riesgo alto para la salud
En pleno cierre de enero, el calor extremo no da tregua en amplias zonas del país. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) actualizó su sistema de alertas por temperaturas extremas y mantiene niveles de riesgo entre amarillo y rojo en ocho provincias, donde la exposición prolongada al calor puede afectar gravemente la salud.
Según el último informe del organismo, Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, La Pampa, Neuquén, Río Negro y Chubut están bajo distintos niveles de alerta, con marcas térmicas que superan los 35 °C y sensaciones térmicas que rondan o superan los 40 °C en algunas localidades.
Evitar la exposición solar en horarios críticos son claves para atravesar los días de calor extremo.
Qué significa la alerta roja
La alerta roja, el máximo nivel establecido por el SMN, indica un efecto alto a extremo en la salud, incluso para personas saludables y no solo para los grupos de riesgo como niños, mayores o personas con enfermedades crónicas.
Este tipo de alerta no es común y suele activarse cuando se espera una combinación de temperaturas elevadas durante varios días consecutivos, generando condiciones que pueden derivar en golpes de calor, deshidratación, baja presión arterial y complicaciones cardíacas o respiratorias.
El aumento de la temperatura también repercute en el sistema de salud, con mayor número de consultas por descompensaciones, especialmente en adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares. A su vez, se incrementa la demanda eléctrica por el uso de aires acondicionados, lo que en algunas zonas ha generado sobrecargas en la red y cortes parciales de energía.
Además, en zonas del sur del país como Río Negro y Neuquén, las condiciones secas y calurosas han llevado a activar alertas por incendios forestales, obligando a redoblar la atención en parques nacionales y zonas rurales.
Desde el SMN advierten que este tipo de eventos extremos serán cada vez más frecuentes e intensos debido al cambio climático. Las olas de calor prolongadas ya no son excepcionales y obligan a las ciudades y provincias a adaptar su infraestructura y servicios para enfrentar estos fenómenos que afectan la salud, la economía y el ambiente.