“Fue la chispa del motor de un tractor, que trabajaba en un campo forestal llamado el Triangulito Uno, la que originó los primeros incendios en los Esteros del Iberá”, según señalaron funcionarios del Plan de Manejo del Fuego. Esa zona protegida de 12.000 kilómetros cuadrados está comprometida por las llamas.


































