Lázaro Báez finalmente declara este miércoles en el juicio por la denominada ruta del dinero K. El empresario llegó bien temprano desde la cárcel de Ezeiza y esperó durante más de una hora mientras declaraba otro de los imputados, Eduardo Castro. Al comienzo de su exposición, que estaba redactada previamente, dijo que fue víctima de una “persecución mediática y política” y habló de una campaña de los servicios de inteligencia en su contra: “Nunca fui testaferro de Néstor Kirchner ni de su familia. Soy una víctima de la campaña atroz por parte de los poderes reales”.


































