“De acá a la China”: así decimos si queremos expresar que algo es muy evidente. “Eso fue falta, de acá a la China”, escuchamos por ejemplo en un partido. O bien cuando pretendemos dar consistencia y magnanimidad a nuestros sentimientos: “Te quiero de acá a la China”. Y es que China es para occidente, y sobre todo para América, sinónimo de lejano, de desconocido, de aquello que cuando éramos chicos nos dijeron que se podía alcanzar cavando un pozo tan profundo que nos llevara hasta la otra parte del planeta.































