En los últimos años, los rituales cotidianos vinculados al bienestar personal y la energía del entorno comenzaron a ganar espacio en la vida diaria. Más allá de creencias o tradiciones culturales, muchas personas incorporan pequeños hábitos que buscan generar equilibrio, protección o sensación de orden en medio de la rutina. Uno de ellos es llevar una bolsita con sal gruesa en la cartera.


































