En China, el envejecimiento acelerado de la población ha generado una preocupante escasez de trabajadores en los sectores sanitarios y sociales. Según las políticas actuales, debería haber un cuidador por cada cuatro residentes en los centros de atención para personas mayores. Sin embargo, la realidad es que solo hay 320,000 cuidadores disponibles para atender a los 8.1 millones de residentes, lo que significa una escasez de más de 1.7 millones de cuidadores. Ante esta situación, las autoridades chinas tienen la esperanza de que los robots equipados con inteligencia artificial puedan ayudar a llenar este vacío.

































