Las flores han sido veneradas a lo largo de la historia por su belleza, pero ¿alguna vez te has detenido a considerar los beneficios más profundos que pueden aportar a tu vida cotidiana, más allá de su mero atractivo visual? Las investigaciones han demostrado repetidamente que tener flores frescas en nuestro hogar no solo eleva el ambiente estético, sino que también tiene un impacto significativo en nuestro bienestar emocional y mental.



































