El comportamiento de las mascotas domésticas no depende únicamente de su entorno o de la educación que reciben. La alimentación cumple un papel central en el equilibrio emocional y conductual de perros y gatos. Una dieta inadecuada no solo afecta su salud física, sino también su manera de relacionarse con las personas y otros animales, su energía diaria y hasta su nivel de ansiedad.




































