La manicura minimalista vuelve a cambiar de color sin abandonar su principal característica: el acabado sutil. Para este verano, los tonos azules muy claros, los reflejos nacarados y el efecto de superficie húmeda empiezan a ganar espacio entre las tendencias de belleza. Así aparece la “aqua glazed”, una propuesta que combina una base lechosa con destellos azulados e iridiscentes.


































