La década de 1820 ha sido definida como de anarquía, especialmente por una historiografía centroporteña que vio en la caída del Directorio en Cepeda una especie de apocalipsis. Lejos de serlo, los años veinte del siglo XIX constituyen un tiempo de afirmación del federalismo, en el que se disipó para siempre la sombra de una monarquía local y se alumbraron tres intentos de organización nacional: el Congreso de Córdoba de 1821-1822, el de Buenos Aires de 1824-1827 y la Convención de Santa Fe de 1828-1829.


































