Un grupo de pibes y pibas camina al borde de la ruta a oscuras. Van charlando, las manos en los bolsillos, por el frío. Acaban de salir de una fiesta que “pinchó”. En la jerga quiere decir que hubo alguien que advirtió a la policía, que fue hasta el lugar y la desactivó. Tuvieron que suspenderla. Ahora los pibes escapan. Caminan por la banquina. Los autos pasan cerca de ellos a gran velocidad. Casi ni los ven. Íban a volver al amanecer, en un colectivo que ya tenían contratado. Pero tuvieron que escapar de la quinta a donde bailaban para no terminar en la Comisaría. Vuelven a casa como pueden. Mientras, sus padres duermen.





































