La galería de arte de la Casa de Santa Fe en Buenos Aires resonó noches atrás con el ritmo de un diálogo inesperado: la poesía atemporal de Jorge Luis Borges se hizo eco de los vibrantes colores de los lienzos de pintores marroquíes. Con motivo de la clausura de una exposición de artistas marroquíes, organizada por iniciativa de la embajada de Marruecos en Argentina, el escritor Santiago de Luca, acompañado por la guitarra de Pablo Guastavino, prestó su voz a los versos de Borges, tejiendo un delicado vínculo entre la literatura argentina y las obras de artistas marroquíes.

































