Desde siempre la percepción de la realidad ha representado un problema para la condición humana en su conjunto. Si existe el sintagma "realidad objetiva", si fue necesario adicionar aquel término y adjetivarla como objetiva, es porque la aprehensión de la realidad por sí sola no inspira confianza. Desde Platón hasta Descartes, los filósofos entienden que los sentidos nos engañan, y más tarde Freud agregó que la realidad es una construcción donde las fantasías inconscientes juegan un papel significativo. Tanto en uno y otro caso la experiencia de la realidad permanece condicionada por la subjetividad misma, de allí la pretensión de la ciencia moderna de eliminar o reducir dicha variable en su manera de interrogar la naturaleza.




































