El temor a Milei. La prevención a la libre discusión de ideas. Fukuyama como excusa. El desconocimiento como el más profundo y vergonzante argumento ("Disculpame, de eso no quiero hablar"). No se discuten ideas. En muchos casos ni procedimientos diferentes para solucionar el mismo problema. La acusación al otro como argumento. En Santa Fe hubo un debate donde se enfrentaron candidatos a gobernador. El formato siglo XX en la tercera década del siglo XXI desnudó la orfandad. Básicamente huérfanos con miedo a la libertad.

































