La idea de un reloj que detiene el tiempo aparece en un episodio de "La dimensión desconocida", la serie de terror y ciencia ficción de los años 60, parodiada a su vez en uno de los segmentos del especial de Noche de Brujas de Los Simpson, de 2003. Y la idea misma de detener el tiempo está tomada de "El nuevo acelerador", un cuento de H. G. Wells publicado en 1901. Aquí no hay un reloj sino una droga que uno toma. Pero el efecto es el mismo: el que bebe la droga ve acelerado miles de veces su sentido de percepción del tiempo y, por comparación, el mundo exterior parece detenido. Puede distinguir el aleteo de una abeja; suelta un vaso y puede verlo suspendido en el aire y recogerlo antes de que caiga un milímetro; el sonido de una orquesta suena para él anormalmente grave. El efecto dura sólo unos pocos segundos, pero al que toma la droga le parecen horas.