Es una fecha que jamás tendrá que pasar desapercibida en Colón. Un 10 de mayo de 1964 se produjo una de las hazañas más importantes de la historia, muy trascendente desde lo emocional y lo deportivo. Ese día llegó a Santa Fe el Santos de Pelé, doble campeón de la Libertadores, campeón del mundo y con el mejor jugador del planeta. Además, con jugadores que venían de integrar la selección campeona del mundo en Chile dos años antes.


































