La primera ordenanza que aprobó el Concejo local, una vez que retomó las sesiones mixtas en formato presencial-virtual, fue la declaración de la emergencia sanitaria en la ciudad. La urgencia apremiaba por lo que estaba llegando y llegó, finalmente: la escalada de casos de coronavirus. Otras normas relacionadas con cómo pilotear el Covid-19 en la ciudad se sancionaron de forma unánime. La pandemia no generó grietas: deberá afirmarse entonces que el Concejo estuvo a la altura de las excepcionales circunstancias.


































