Hace algunos años el goleador volvió a su lugar de origen: Ateneo Inmaculada. Con 11 goles, fue el máximo anotador del equipo de Olivera que se consagró en 2019. Hoy, con las mismas ganas y sabiendo que el retiro está a la vuelta de la esquina, disfruta cada partido y cada jugada como si fuera la última. Sus jóvenes, casi 37 años, y su cabeza con las mimas ganas de siempre acompañan a su físico privilegiado, el mismo que no se niega al pedido de un PF exigente. Apasionado y con las mimas ganas que en el 2019, encaró el año como si tuviera esos jóvenes años que lo llevaron al fútbol profesional. El sábado se juega uno de los clásicos, de fútbol amateur, más lindos y de mayor convocatoria de la Liga Santafesina de Fútbol en la actualidad.
































